Jugar al Cuadrado: páginas

lunes, 21 de junio de 2010

MIDDLE EARTH QUEST. MI TESOROOOO!!!

Muchos dirán: ¡vaya, otro juego sobre el Señor de los Anillos, buf! Y eso mismo pensé yo poco antes de probarlo. Pero una vez jugadas un par de partidas tengo que reconocer que el juego engancha lo suyo gracias a un sistema bastante original. Veámoslo en detalle.

Ante todo decir que si has jugado a "Arkham Horror" es muy probable que el juego te guste. La gran diferencia es que en "MEQ" no jugamos contra el juego sino que el papel de los malos (Sauron) lo toma uno de los jugadores. El resto de jugadores lo harán como héroes en defensa de la Tierra Media. En total pueden jugar hasta 4 jugadores, aunque el juego funciona muy bien con 2 o 3. Los personajes son un poco anteriores a la llamada "Guerra del Anillo" pues los más conocidos (Aragorn, Gandalf, Boromir...) son Personajes No Jugadores. Por la parte de los malos malosos están todos, el Rey Brujo, los Espectros del Anillo, Boca de Sauron, etc...

El material del juego es de gran calidad con un tablero muy bien acabado donde se muestra la Tierra Media, estando cada lugar conectado con el resto a base de líneas, que sirven para llevar a cabo el movimiento de los personajes. Multitud de cartas acompañan al juego, cada una con una función. Cartas de eventos en cada región, cartas de tramas del malvado Sauron, cartas de monstruos, cartas de peligros y las más importantes: las de los personajes. Y es que aquí reside una de las mecánicas más interesantes del juego, pues aquellas sirven tanto para mover como para combatir. Si te mueves mucho te quedas sin las necesarias para combatir y viceversa, si tienes que combatir a menudo, tu personaje apenas podrá mover. No es fácil tomar la decisión correcta y esto es lo que más me agrada de este juego, el tener que estar tomando decisiones continuamente y además, consensuadas con el resto de personajes si llevas a uno de los "buenos".

Las condiciones de victoria son muy curiosas pues se basan en el movimiento de unas fichas, llamadas tramas, que se mueven a lo largo de un marcador. Sauron tiene tres, una que representa la búsqueda del anillo, otra la formación de sus ejércitos y la última, que representa la corrupción de los Pueblos Libres. Los Héroes solo tienen una que representa, pues eso, el Bien en general, la Libertad de la Tierra Media, etc. ¡Qué bonito! Si cualquier Trama de Sauron llega al final del marcador antes que las de los personajes se chequea su posible victoria automática (una carta repartida en secreto al inicio de la partida). La trama de los personajes funciona igual, con una carta de posible victoria automática. Si no se diera esta, entonces tiene lugar una batalla final entre uno de los personajes (escogido por ellos) y los espectros del anillo, que promete momentos de gran dramatismo.

En cuanto a su duración, pasa como con cualquier juego, la primera partida puede alargarse pero una vez pillado el truco es fácil acabar una partida en unas dos horitas. Dos horas que se pasan volando dado que los turnos son bastante rápidos y llenos de emoción.

En resumen, un juego más centrado en el mundo de J.R.R. Tolkien pero que en mi opinión sabe innovar sin convertirse en algo farragoso o aburrido.

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