Jugar al Cuadrado: páginas

lunes, 24 de octubre de 2011

EL HOBBIT: del libro al tablero. Aventuras con un Bolson.

¡Lo confieso! Si bien he leido (y releido) «El señor de los anillos», en mis faltas se encuentra la historia que desemboca en las épicas aventuras de Frodo y la comunidad del anillo. «El hobbit» está entre mis lecturas pendientes, y es tan larga la lista que no tengo nada claro que llegue a leerlo.


Edición 70ª aniversario de la publicación de El Hobbit
Pero ese detalle no es impedimento para desplegar el tablero del juego «El hobbit» y acometer el difícil camino acompañando a Bilbo Bolson en busca de aventuras. Pero, cuidado. No somos temerosos medianos sino fuertes enanos de las montañas, dispuestos a enfrentarnos a incontables peligros.

«El hobbit», editado por Devir, es un juego del diseñador Reiner Knizia, uno de los más prolíficos autores de juegos. Pueden jugar de 2 a 5 jugadores y la duración de una partida es de unos 60-90 minutos. Lo cierto es que he jugado un par de partidas a dos jugadores y no es el número ideal. Mejor con mayor participación. Las partidas a cuatro jugadores están resultando muy entretenidas. Estamos ante un juego de perfil familiar. Reglamento asequible. Duración no excesiva de una partida. Material de juego muy correcto, con un par de figuritas pintadas y diversos marcadores y piedrecitas. Una pequeña crítica en cuanto a material es que si los jugadores consiguen cumplir todas las misiones ganan 84 tesoros, pero en el juego unicamente vienen 75 marcadores.


Por ahí se ve el caminillo, con los premios y penalizaciones
En el tablero podemos ver un camino por el que se desplaza una figura que representa a Bilbo. Los jugadores encarnamos un grupo de enanos que acompaña al heroe en su camino. Al final del camino nos espera la lucha con un dragón. ¡Nadie dijo que la vida de los heroes fuese fácil, hombre!

Tablero de habilidades. Este enano ya es toda una bestezuela.
Los jugadores disponen de un tablerito en el que marcan el nivel de desarrollo de las habilidades de su personaje. Hay tres habilidades: iniciativa (ramita), astucia (zorrillo) y fuerza (puño). Los jugadores empiezan con las habilidades sin desarrollar y durante la partida van mejorandolas. Eso se consigue durante el viaje. En cada una de las casillas puede conseguirse una mejora (en algunas casillas se pierde habilidad). El viaje se divide en cuatro partes, y cada una de las partes se divide a su vez en dos fases. La primera fase es la de eventos-viaje. La segunda es la de aventuras. En la fase de eventos los jugadores van desplazando la figura que representa a Bilbo y al grupo de enanos por las casillas. En cada casilla el jugador activo gana o pierde habilidad.

Las cartas de enanillos que sirven para dirimir quien mueve primero
Esa parte es divertida por la incertidumbre y entra en juego el grupo de cartas de viaje: un mazo de 60 cartas numeradas del 1 al 60. Cada jugador va a tener en su mano cinco cartas y cada vez que se juega una, robará una nueva. Cuando una carta de evento especifica que el grupo avanza, los jugadores juegan en secreto una de sus cartas teniendo en cuenta que quien juegue la carta más baja activará la primera casilla (y ganará o perdera lo que venga especificado en ella). La segunda carta más baja activa la segunda casilla, y así sucesivamente. El control del movimiento es, por tanto, muy difícil de preveer. Sólo puedes rezar por que tu elección te lleve a ser el jugador activo en la casilla que te interesa. Para ciertos jugadores esto puede ser un problema. Para mi y mi familia no lo es en absoluto. Todo lo contrario. Provoca momentos muy divertidos.

Cartas de aventura, con las características que se necesitan para superarla.

Estas fichas entran en juego al fallar una aventura
Cada parte del camino termina en una casilla especial donde se acometen las aventuras y donde pondremos en juego las habilidades adquiridas. El jugador con la iniciativa más desarrollada levanta la primera carta de aventura. En ella se especifica una combinación de puntos de habilidad necesarios para superar la aventura. El jugador lanza unos dados y debe conseguir igualar o superar todas las exigencias sumando los resultados del dado con los puntos que vas consiguiendo al evolucionar las habilidades. El resto de aventuras se van jugando, y cuando alguien falla en una, debe tomar una ficha que en la mayor parte de las ocasiones hace que el dragón que se encuentra al final del camino avance hacia los jugadores, acortando el recorrido en el que mejorar a los personajes.

Aventura superada: en total tenemos 3 escudos (uno en dado y dos en tablerito), 7 hachas (cuatro en dados y tres en tablerito) y 3 panes de lembas (uno en el dado, más dos extras)
Tampoco es necesario hacer una explicación exhaustiva del juego. Sólamente señalar que en casa ha triunfado. Un juego familiar sin más pretensiones que hacer pasar un rato agradable y divertido. Emocionante en los intentos de cumplir las aventuras. Puñetero durante el camino, cuando no consigues esquivar una casilla problemática. Toma un poco de pan de lembas, y sigue el camino hasta la Ciudad del Lago. ¡Y cuidado con Smaug, el dragón!


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